Encartonada

La denominación de encuadernación cartoné, viene del francés cartonée.

Este estilo es una evolución de las primeras encuadernaciones que se hacían al libro tal cual salía de la imprenta cosido en rustica. Se consideraba una encuadernación provisional con el fin de proteger el bloque del libro hasta su encuadernación final.  Este estilo de encuadernación consistía en añadir dos cartones unidos entre si por una tela pegada al lomo.

El estilo cartoné ha terminado por dar origen a dos estilos de encuadernación;

La encuadernación de «tapa suelta», con lomo recto y de lomo redondeado (con o sin cajo) y la encuadernación de «tapa montada» o «a la francesa»

La encuadernación de «tapa montada» también ha evolucionado adquiriendo en cada lugar de encuadernación sus propias características y métodos de encuadernación diferenciando la encuadernación «a la francesa» de la encuadernación «a la española» o «a la italiana», por citar a algunos.